Los vampiros, ésos bebedores nocturnos de sangre se han puesto de moda gracias a películas y novelas triunfadoras sobretodo en la ideología joven.

La juventud un poco a la vuelta de todo busca nuevas sensaciones, supongo que para olvidar por un momento un porvenir más bien tétrico. El arquetipo del vampiro edulcorado es guapo, valiente, justiciero, cariñoso y con un carisma que produce sueños eróticos en las jovencitas, mientras que los chicos copian su vestimenta, su peinado y su actitud.

Pero los adultos sabemos que estamos rodeados de otro tipo de “chupadores”, unos VAMPIROS MODERNOS siempre bien vestidos, impecables e impertérritos que nos dejan exangües, que nos quitan nuestras casas, nuestros medios de vida y pueden borrar de un plumazo la calidad de vida que tod@s merecemos. Son muy potentes, llevan años haciéndonos pasar noches en vela pensando en el incierto y negro mañana,  nos amenazan solapadamente dejándonos atados de pies y manos, siempre con buenas palabras y promesas incumplidas. Se mezclan con sus víctimas con trajes a medida, distribuyendo apretones de mano, sonrisas cínicas y buenas palabras aprendidas.

Estos vampiros no temen a la luz del sol, viven en manadas muy bien organizadas apoyándose  entre ellos… Son lobos con piel de oveja a los que, por inercia seguimos tal rebaño camino al matadero, cabizbajos y desesperanzados.

Estos vampiros hablan y hablan, sueltan sin un ápice de rubor unos discursos enfáticos que ni nos creemos ya, mienten con un aplomo admirable pensando para sus adentros que somos unos idiotas consumados.

Estos vampiros envenenan nuestros alimentos, los pocos que por desgracia podemos adquirir para nuestras familias.

Estos vampiros nos niegan el derecho a la salud. Hasta para curar nuestras enfermedades tenemos que abonar un dinero que a menudo no tenemos, con una única  solución sencilla: morirnos en cualquier sala de urgencia  o en el pasillo de una planta de algún hospital, en una camilla incómoda o desahuciados en nuestro lecho si no nos lo han quitado.

Estos vampiros nos meten miedo de forma estratégica: siempre nos enteramos de catástrofes en el momento más adecuado. Sin hablar de lo que no nos cuentan y si la verdad no tiene mal remedio de salir, la maquillan lo mismo que una meretriz. Y todo eso sin un asomo de incomodidad.

¡Chapeau por ellos.!

¿Y cómo se puede llegar hasta tal punto? Fueron nin@s lo mismo que nosotr@s, crecieron y estudiaron en las mismas universidades, lo malo es que nos dimos cuenta tarde que no eran como nosotr@s, es decir seres normalitos, no vimos su falta de conciencia desarollarse hasta un extremo peligroso. Últimamente sólo se oye la palabra “corrupción”, y enseguida nos viene la frase: “dime cuanto robas etc…”  Si has robado miles de euros poco o nada te caerá pero si por falta de recursos no puedes pagar tu hipoteca ya sabes lo que toca.

Sí, estamos rodeados de vampiros con carne y hueso. Están los reales, sectas que se aficionaron al sabor de la sangre, vampiros emocionales que nos chupan la energía practicando el chantaje a través de nuestros sentimientos… Hasta no hace muchos años cuando la tuberculosis hacía estragos en las poblaciones los enfermos bebían la sangre aún caliente de animales recién sacrificados, hubo personas que creyendo poder alcanzar la eterna juventud como Elizabeth Bathory u obtener riquezas incalculables como Gilles de Rai no dudaban en sacrificar vírgenes y niños.

Ahora los vampiros son diferentes pero igual de criminales o más, mejor llamarlos REPTILIANOS… No pueden tener el mismo origen que nosotros, es imposible creer semejante idea.

Es mucho más entretenido nuestro conocido Dracula  (Bram Stoker) y me quedo con él, tantas veces visto en pantalla: sólo nos producía escalofríos, exclamaciones despavoridas y alguna que otra pesadilla.

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Ser honesto no es sólo “no robar materialmente” al prójimo. Lo más importante es ser HONESTO con nosotros mismos y los demás.

Estos días de fiesta en mi pueblo recibí la visita de unos amigos, un matrimonio con un hijo y la  abuela pasada de rosca por culpa de un ictus cerebral severo, la viejita extremadamente cuidada y rodeada de amor incondicional, el chico a su marcha pero sin pasar los límites de la buena educación y el matrimonio normalísimo.

Pero detrás de la aparente rutina hay una historia que tengo que contar, me parece tan clara casi diáfana que los protagonistas se merecen una mención de honor. A él lo llamaré X, me leen gente del pueblo y Dios me libre nombrar a nadie. Bueno pues X como tantos jóvenes sin recursos económicos estudió con beca en un seminario, por su inteligencia pronto lo captaron e hicieron de él un sacerdote sin vocación bien definida, lo destinaron en su pueblo natal y siguió viviendo con sus padres; X sentía que ser cura “con confort incluido” le venía muy pequeño para sus expectativas, era un joven entusiasta y sentía que la vida cómoda no correspondía a lo que él deseaba, pidió el traslado a algún país de ultramar. Se fue a América del Sur con gran disgusto de la familia. Allí supo de verdad lo que es la Vida, supo que el Amor tiene muchos caminos, renunció después de muchísimas luchas interiores y burocráticas al sacerdocio. Volvió a España casado y con un hijo cuando su madre viuda se quedo imposibilitada. Y yo me pongo en su lugar: ¿cuánto habrá tenido que luchar con sus demonios interiores y otros absolutamente visibles? En el pueblo seguro que algún sapo de agua bendita hubiera sido CAPAZ de tirar la primera piedra… Al verse la comidilla de los demás se marcharon. Aquella familia viene muy poco y de verdad es una pena, aquel matrimonio tuvo que tener un valor y un amor inconmensurables.

Y ESO es el verdadero sentido de la honestidad hacia uno mismo. ¿Cuántas personas viven engañando y lo que es peor engañándose a si mismas? Más de lo que pensamos. Humanos que no se aceptan o que por el miedo del “qué dirán” viven una farsa impidiendo ser felices a su entorno y sobretodo impidiéndose ser felices …

Homosexuales casados y con hijos que pasan su existencia metidos en “el armario” donde se ahogan poco a poco, sacerdotes y monjas sin vocación que dañan su conciencia pudriéndose por dentro. Está claro que ha de ser un paso muy difícil de dar y que se necesita mucho valor reconocer haberse equivocado pero ¡cuánto se gana al cambiar de vida! Todos necesitamos realizarnos como personas, tropezamos infinidad de veces, rectificamos y volvemos a caer, así hasta la hora del gran paso, forma parte del juego. Hasta heterosexuales aguantan, sí aguantan unas vivencias absolutamente devastadoras por no atreverse a tomar una decisión beneficiosa para  ellos y sus seres queridos; se quedan en un punto muerto prefiriendo regocijarse en el fango de su cobardía.

Y LA VIDA NO ES ASÍ NI MUCHO MENOS. Hace poco , un año el día 1 de agosto 2012 celebramos una boda gay en un pueblo cercano al mío, era la madrina, salimos en la tele local y en internet y las almas “bien pensantes” me criticaron duramente, no se cortaron ni un pelo cargando de lleno, me conocéis y no me quede callada, con educación pero pronto “murieron” en el intento, sé o más bien aprendí a base de tortas a defender lo que me parece justo y a defenderme yo solita; además cuando cumplí los 60 años decidí cantar la caña a quien me atacaba gratuitamente y ser lo que verdaderamente soy. Si me equivoco no me duelen prendas pedir perdón pero si CREO tener razón no claudico jamás.

Omitiré en éste post la violencia de género…merece un capítulo aparte.

Para concluir quisiera enviar un mensaje: por muchas vidas que tengamos que padecer (sí padecer) tenemos, ya que no nos podemos escapar de hacer los deberes, que nos equivoquemos o no, la cuestión es intentar hacer lo mejor posible, actuar como sabemos, intuimos o podemos. No hay jueces ni balanzas, volvemos o no ¿quién sabe? Estoy convencida que lo más hermoso que podemos hacer, nosotr@s pulguitas, granitos de arena es AMAR, RESPETAR y COMPADECER pero desde nuestro yo más profundo, la vida NO es aparentar sino vivir con honestidad.

Va dedicado con toda mi admiración y respeto más profundo a l@s hombres y mujeres honest@s.

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Nunca estamos solos aunque a veces parezca lo contrario sobretodo en momentos cruciales de nuestra vida. ¿Alguna vez nos hemos parados a pensar cuántas personas se han cruzado en nuestra vida?. Y ¿quién no ha tenido la sensación en momentos infernales de sentirse como “rescatado”?.

Las personas que hemos tocado fondo sabemos de qué estoy hablando: siempre aparece alguien, una vecina, un amigo, una simple llamada telefónica o aquella sensación de una presencia diáfana, salida de lo más profundo de nuestra desesperanza (la desesperación es algo distinto). En éste último caso puede ser solamente una reacción de supervivencia, pero cuando la ayuda toma forma humana, no hay ninguna duda: alguien o algo ha tomado una forma tangible cuando más lo necesitábamos. Estamos hablando de un caso extremo, pero en nuestra vida diaria también éste hecho se manifiesta.

Hemos conocido muchísimas personas, algunas (muy pocas veces) anodinas, otras sin embargo dejaron en nosotros una huella indeleble: aquel profesor que nos enseño tanto, aquel amigo o amiga de la cual hemos perdido el contacto pero sigue viva en nuestro corazón, aquel hombre o mujer que sería nuestra pareja para formar una familia… Y podría citar muchos ejemplos más.

Un ejercicio mental muy provechoso es ir intentando recordar cronológicamente los seres que pasaron por nuestra vida, nos olvidamos de muchos y no hablo sólo de humanos pueden ser también animales. Cada vez iremos recordando más y más e incluso nos sorprenderemos al acordarnos de tal o cual…

La memoria es muy selectiva pero si la vamos forzando aparecen seres que creíamos olvidados y todos nos enseñaron algo, sea bueno o malo. Está claro que los primeros en asomarse son los con los cuales hemos tenido más contacto, amor y empatia, los guardamos vivos en nuestra memoria pero a veces surgen algunos aparentemente olvidados por la fugacidad del encuentro. Si nos paramos a analizarlos descubrimos con sorpresa que todos sin excepción enriquecieron nuestra experiencia, los recordemos como negativos o no, con ellos nos damos cuenta que dimos y nos dieron, fue un INTERCAMBIO  no-casual. En cuanto nacemos el camino está escrito y no podemos deshacernos de su trazado, es nuestro destino. Está clarísimo que si nos cruzamos con personas malévolas, lo mejor es apartarse, si adoptamos un animal agresivo nadie nos obliga a dejarnos despellejar por él, ningún credo nos predestina a ser mártires.

A medida que pasan los años acumulamos ésta experiencia que nos lleva al conocimiento, no pasemos de largo de nadie ni de nada: es nuestro aprendizaje. Y lo que es muy importante es no guardar rencor a aquel o aquella que tanto daño nos hizo, era necesario para nuestro crecimiento y no tenemos ningún derecho a juzgar aunque de momento soltemos una retahíla de mil demonios, otra terapia muy buena para descargar nuestra frustrada rabia. Cuando estemos más calmados veremos que nada ni nadie es absolutamente bueno o malo.

La casualidad no existe, TODO ESTÁ MARCADO, sólo nos toca el saber discernir desde una perspectiva amorosa y comprensiva.

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Nos pasamos la vida aferrándonos a creencias, personas, objetos y sueños; no es malo muy al contrario, vivir como un molusco aislado no nos dejará crecer.

Desde pequeñitos vivimos, la gran mayoría, rodeados de amor, de cuidados y con ilusiones: el deseo de jugar, una recompensa por cumplir con nuestra obligación, los Reyes Magos pero también con problemas : el miedo a la oscuridad, el primer día de colegio, éste juguete tan deseado que no llega… Todas estas nuevas experiencias que luego nos parecen menudencias pero que en aquel momento nos marcaron: estaban hechas a nuestra medida, luego crecerán con nosotros…

Vamos descubriendo y aprendiendo, llenamos la mochila acumulando peso positivo y negativo y a lo largo de los años abrimos los ojos, unos más que otros pero adquirimos la bendita experiencia (personal e intransferible); el primer revés que nos inflige la vida nos sorprende descolocándonos : la primera brecha está abierta y nos enfrentamos al dilema de repararla sacando un provecho interior o guardándola bien adentro para olvidar, todos deseamos la felicidad, de una forma u otra, somos UNO pero cada cual a su manera y cada vivencia amenazadora nos va desgastando sin que la mayoría de las veces sepamos cómo enfrentarnos a la realidad.

Y añadimos más y más peso en nuestro equipaje a la par de años vividos.  La madurez sin embargo no tiene edad, nos puede llegar a una edad temprana o podemos llegar al final del viaje sin haberla alcanzado… Cada persona reacciona  como buenamente sabe o puede, no tiene nada que ver con nuestras cualidades, todos tenemos un camino diferente y bastante cuesta ya seguir avanzando como para buscar hipótesis o intentar salirnos del trazado. El destino está marcado, sólo si lo aceptamos conseguimos algo positivo.

Nos vamos fabricando una armadura más o menos resistente a los golpes sin pensar que nada dura para siempre, si tenemos la suerte o la desgracia de llegar a una cierta edad, esta armadura se va haciendo cada vez más débil, los golpes que nos asestan nuestras vivencias nos hacen tambalear hasta que caemos, es cuando nos damos cuenta por fin, que o nos quitamos peso innecesario o estaremos vencidos sin remedio. Topamos violentamente con el “suelo-realidad” y llega la única reacción válida: “tengo que quitarme todo lo acumulado durante tantos años. ¿Qué me sobra? primero mis pérdidas afectivas, tengo que hacer MI DUELO,  dejar marchar mis fantasmas eso sí, sin olvidar, hacer una buena limpieza mental y material, sin por ello tirar lo que ya no me sirve, puede ser provechoso para otros, des-aprender para dejar sitio a las enseñanzas recientes o antiguas que me llenan de verdad, perdonar a todos y a todo lo que me dolió empezando conmigo.”

Tomar la decisión  de no cejar en el empeño hasta darse cuenta que nuestro bagaje se ha vuelto extrañamente liviano, no importa si caemos, lo importante es levantarse ayudados por la tan anhelada aceptación. Adiós miedos, rencores, frustraciones: SOY YO, ESTOY AQUÍ Y AHORA. 

Llegar a la meta con lo justo, con lo que de verdad nos parece importante, saber con certeza que nuestra vida no ha sido una farsa. Entonces sí podemos entregarnos, las manos llenas, el corazón henchido de amor  y la conciencia en paz. 

Estemos o no equivocados, no importa, nos quedan más viajes y sólo cuenta la entrega  pura del amor de nuestro corazón.

                  “Llegué desnudo e inocente, así quiero partir.”

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Todo ésto había empezado leyendo aquel artículo tan especial en un blog y los comentarios correspondientes; me dí cuenta que no era la única con ésas sensaciones extrañas, entonces ELLA se coló dentro de mí. Si seres anónimos pero hermanados en sentimientos hablaban de “eso” ¿porqué yo no? Está clarísimo que no lo comento con nadie más, ni me acuerdo haberlo mencionado con mi esposo y claro hasta me río pensando qué opinarían en el pueblo… mínimo me desterraban. Le dije a ELLA que estaba muy cansada, que se largase y me dejase en paz, me contestó muy seria:

“Veo que tienes una memoria muy selectiva, ahora estás bloqueada en una aparente amnesia, ni siquiera quieres acordarte de tus sueños de ésta noche. Pero volverán lo quieras o no… y conversaremos de nuevo; no lo dudes…”

Es verdad pensé en silencio (ni por un momento quería darle la razón), estaba en blanco. Sabía que volverían nuevos episodios pero ahora me tenía que reponer, cuando la carga emocional es demasiado pesada mejor darse un tiempo.

Recordé de repente a mi abuelo materno, un hombre muy peculiar de una inteligencia fuera de lo común; escribió en sus ratos de asueto una gramática y un diccionario (Únicos) en bretón que aún se utilizan. Se puede comprobar, se llamaba Clair Horveno y al igual que mi tío Paul Horveno tiene una calle en Nantes (Bretaña francesa). Pues bien era un prestigioso abogado criminalista cuando aún la terrible guillotina funcionaba… Uno de sus consejos preferidos era: no confesad nunca. Siempre mencionaba el caso de un reo muy joven acusado de asesinato, le prometieron a cambio de su confesión poder abrazar a su madre, admitió su culpabilidad y murió sin abrazar a su progenitora…Mi abuelo era en aquella época un principiante y éste hecho le marcó para siempre. Nos repetía a menudo que la justicia no existía como tal, hablo de hace muchos años, tendría yo unos 12 años y acabo de cumplir 64, por lo visto nada ha cambiado. Pero a lo que iba, mi abuelo tenía el don de la clarividencia, cuando tenía un nuev@ defendid@ l@ miraba un buen rato y sabía si era culpable o no lo que le facilitaba la defensa. En su despacho tenía siempre un-a gat@ por lo general negr@ sentad@ en su inmenso escritorio, que según notaba las vibraciones se largaba  o se quedaba. Claro que los gatos cambiaban según pasaban los años pero siempre se siguió el mismo ceremonial. Nunca supimos quién influenciaba a quién, estoy orgullosa de haber heredado su amor a l@s gat@s, negr@s o no. Ahora sólo tengo una gata negra Selena, la otra es carey Iris, sin contar l@s que vienen a comer, beber y descansar un rato, tengo mucha suerte, siempre se han llevado bien con l@s perr@s que tuve.

ELLA  me interrumpió muy altanera: “¿Ves como recuerdas tú solita?, espera que vendrán más recuerdos, añadió con una sonrisa que no me sentó nada bien” “Escúchame le dije, está mañana tuve que ir a la farmacia, iba como una sopa (mal hecha) tengo un bajón de tensión de mil demonios, (6 con 10, es verdad) déjame en paz, cuando esté preparada volveremos a platicar.”

ELLA se ha ido, sé que volverá, de momento sólo quiero paz y tranquilidad, me siento vacía… Pero antes ELLA tenia que tener la última palabra:” Sabes tan bien como yo que tu blog es tu terapia, tu fuente de desahogos,  que te importa un pimiento si te tachan de loca, hasta pronto querida” La miré aguantando  su poder, sólo pude susurrar un “hasta luego”. Tenía muy claro que volveríamos a ver cara a cara: se había instalado en mí y sobretodo tenía la certeza que habíamos dejado de lado los temas más duros y dolorosos, pero no tenía miedo, ELLA ya había completado el pulzzle de mi vida, todas las piezas estaban en su sitio.

ELLA se quedó quieta y en silencio, tenía yo que digerir, asimilar con qué crudeza me había empujado hasta la zambullida del pasado, no había hablado con nadie de ello, ni siquiera con la psiquiatra y la psicóloga, creo que las dos vecinas que estaban conmigo en “el momento” tampoco se dieron cuenta del hecho. Sólo comentaron que nunca habían visto una muerte tan bonita, es verdad que estuve hablando con mi marido dándole permiso para irse…

“Bueno me apostilló ELLA, hemos de seguir nuestro recorrido en el pasado, ahora es el presente y el futuro pues, el futuro llegará, nuestro camino está marcado, así que no hay que interesarse por él. Vamos para atrás, exactamente en 1981, tu madre hasta siendo terminal conservaba el don de comunicarse con seres de otra dimensión, llevaba mucho tiempo sin practicar espiritismo y estabais en el baño las dos, recuerda lo que te dijo: “ha vuelto el padre X ésta noche y ésta vez vendrá pronto a buscarme, me llama con mucha insistencia desde hace días” Te explicó que era un cura anciano que había sido su confesor de pequeña…Al mes siguiente, ella os dejó. Alguien a quien, a pesar del tiempo, seguía recordando con amor había vuelto para darle paz. Sabes que tu madre era una persona muy peculiar, lo mismo que tu padre, cada uno eran excepcionales, tu madre con sus dones y tu padre tan adelantado en el tiempo buscando ETs y respuestas que de verdad no estaban preparados para ser padres, has perdonado y a lo hecho pecho. Vamos a recordar el porqué tu madre dejo de practicar sesiones, te veo dudar, piensas que te van a tomar por loca, ¿qué?¿quién está cuerdo del todo?

“En Le Croisic, ella, tante Claire y tante Marie decidieron ayudar a un señor que tenía problemas (jamás cobraron), empezaron una sesión los cuatro, tante Claire empezó a hablar con voz de hombre y el invitado comenzó a decir burradas estilo ¿qué tal se come en vuestro mundo, tenéis sexo, etc…? De repente la mesa muy pesada empezó a moverse tan ligera como una pluma, apartó brutalmente a las tres mujeres y arrinconó aquel patán en un rincón de la sala, dándole tales golpes que se desmayó, tante Marie tuvo la genialidad de tirar a la mesa su rosario bendecido que la paró en seco, hubiera matado al imbécil. Las tres hicieron un pacto: nunca más volverían a practicar espiritismo. Ella te explicó que tu también tenías ese don lo mismo que el sanar con tus manos, que eras la quinta generación pero que si podías evitarlo era mejor no hacerlo, bueno lo de las manos sí. ¿Verdad que estuviste muy tentada de hacerlo con tus seres más amados pero te aconsejaron no hacerlo, que si ellos no te pedían ayuda era mejor no molestarles?. Sé que te acuerdas mucho de la tía abuela de tu madre, no la llegaste a conocer pero ella te recordaba mucho una anécdota: tus antepasados tenían una flota de navíos en Saint-Nazaire, de vela claro e iban a buscar especias a la India, o sea que cuando zarpaban dejaban la esposa en estado y cuando volvían el niño caminaba solo. Esa mujer poseía el don de la premonición, una noche ya retirado su esposo, ella se despertó, había ruido en la bodega, él bajó pero no había nada, al cabo de rato volvió  a oír el mismo ruido pero no dijo nada, la tercera vez se despertaron los dos: el ruido era infernal, bajaron y vieron todas las botellas rotas, a la misma hora de la misma noche su hijo mayor se ahogaba, nunca encontraron su cuerpo, las coincidencias no existen pero siempre pensó que era una forma de despedirse.

“Venga me apremió ELLA es hora de despertar los recuerdos aunque no te gusten,  has de sacar tus fantasmas para volver a tener paz, las heridas, cuando más aireadas mejor cicatrizan. Tu abuela materna murió cuando tu madre tenía sólo 11 años, era la pequeña pero supo en un sueño cuando y a qué hora se moriría, lo comentó con sus herman@s que se rieron de ella, creo que nunca lo volvió a mencionar más que contigo. Aún no sé si hizo bien en contarte sus experiencias siendo tu tan pequeña…Las fuiste almacenando bien escondido dentro de ti, hay que sacar todo eso que sin darte cuenta han distorsionando tu vida, no te han dejado ser tu misma.”

ELLA se calló, sabía que no podía más, necesitaba un descanso, refugiarme en cosas triviales…Sin hacerle caso me marché al campo con Vivaldi.

Cuando me reencontré con ELLA, supe que no nos separaríamos más… ELLA había vuelto para quedarse, teníamos mucho para recordar, hacía muchos años que nos habíamos separado, circunstancias de la vida, acontecimientos dolorosos nos habían alejado pero allí estábamos, juntas de nuevo para siempre al menos eso quiero creer. No sé muy bien cuándo ni cómo, la cuestión es que sin darnos cuenta siquiera nos fundimos en un sólo ser, de nuevo éramos UNA.

“Siéntate me dijiste apremiante, hemos de recuperar el tiempo que estuvimos separadas, tenemos mucho para analizar, recordar, charlar. Estuviste muchos años metida en una crisálida, ahora has de ser valiente y enfrentarte a la realidad, dejaste de compadecerte, estás preparada, no te preocupes por lo efímeras  que son las mariposas, el tiempo no existe pero si quieres es tuyo para cumplir tu tarea”.

“La vida, ésta vida presente te dio muchos dones que descuidaste, demasiado ocupada en atenderte, está mal pero ahora llegó el momento, has ido creciendo, des-aprendiendo, re-aprendiendo, algunos momentos te dolerán profundamente pero otros te colmarán y te harán más viva. Valor, sinceridad y amor hacia ti, con todo ésto volverás a ser lo que eras sólo que más rica en experiencia, supiste aprovechar los reveses para aprender, sacaste muchas cosas buenas y te toca ponerlas en práctica.”

“Hace ya mucho más de 11 años que dejaste de practicar tus dones, el día en que se marchó a otra dimensión el amor de tu vida, el único por cierto, después de ayudarle a viajar él entró en coma, te dijeron textualmente “puede que esté varios días en éste estado antes de poder dejar volar su alma” ¿Te acuerdas de lo que hiciste? Sólo deseabas una pronta liberación para que al fin hallase su camino, te levantaste de su lado, pusiste el único trozo de vela que quedaba, por cierto roja, a la foto de tus seres queridos que ya le habían precedido, la encendiste colocándola en un porta velas que había fabricado él, pidiéndoles que cuando se consumiera la llama se lo llevasen con ellos. ¿Y qué pasó? era sábado, a las tres en punto, viste cómo se abrieron sus ojos sin vista, tu mano se percató de la falta de pulso, oíste cómo se te partía el pecho con un terrible ruido que aún suenan en tus oídos, atontada, te levantaste a ver la vela: se había apagado…La casualidad no existe, somos un mero instrumento y puede que hasta el final de su etapa le ayudaste pidiendo socorro a tus seres amados. ¿Duele verdad? Veo que sí, cuesta tantísimo remover el pasado…sobretodo si la herida no cicatriza, duele menos que antes claro, el paso del tiempo nos ayuda, es el mejor chaman. Luego vino la caída en picado, intentos de suicidio, psiquiátricos muy eficientes (al Cesar, lo que es del Cesar) ,calvicie, alcoholismo, (sigo siéndolo),vamos que eras un deshecho. Tuviste la suerte de conocer por internet seres anónimos que te enseñaron que tu seguías viva…”

La interrumpí: “es verdad, y estoy en deuda con ellos, me despertaron de mi letargo muy cómodo por cierto, de mi pasotismo, poco a poco me re-encontré, me solté escribiendo en comentarios, en mi blog, me equivoqué, pregunté y casi hice más que en todos mis años de vida. Aprendí tantas cosas que no sé cómo me caben todas sin atropellarse. Y ¿sabes qué te digo ELLA? sólo que estoy preparada para lo que sea menester, hoy en día no espero nada para mí, bueno sí :  que mis cuatro patas sigan felices y una muerte digna, que me ayuden en emprender el viaje sin rencor ni miedo. O ¿tu que sabes tanto crees que es fácil pasar a lo desconocido?” ELLA sonrío y calló. Por su sonrisa vi que me entendía, que sabía que lo único que me mueve ahora es primero que sean felices mis amigos, de cuatro o dos patas, y sobretodo que pueda repartir consuelo, ayuda a todos los que lo necesiten. Ella me notó cansada, agotada más bien, se levantó sin más. En mi fuero interior sabía que  volveríamos a platicar pronto, ELLA seguía conmigo.

La casualidad no existe, cada vez creo más que las cosas pasan por que es el camino, nada ni nadie nos puede apartar de él.

Mi odisea en el cementerio pasó un jueves, el Viernes pedí por el abuelito con una vela a mi esposos, el sábado en Zaragoza me encontré con la pareja de la hija de una amiga, éste chico escribe en una periódico de la ciudad y hablando le comenté mi desagradable aventura y mi rechazo. Todos los presentes me dieron la razón por mi congoja, se publicó un artículo que por desgracia no encuentro y se desplazaron el alcalde, el teniente de alcalde y una tercera persona del ayuntamiento de Alcañiz para  corroborar in situ el hallazgo bastante macabro.

El encargado se justificó explicando que la losa del osario pesa mucho, que debía de ser UN MUÑECO que habían tirado (sic), hasta que las autoridades confirmaron que se trataba de un cadáver bastante bien conservado. /En éste terreno no es raro encontrar cuerpos muy bien conservados por las condiciones atmosféricas./

Sinceramente a mí todo ésto me importa muy poco. Sólo quiero que MI abuelito tenga sus derechos al igual que los que le seguirán: un enorme respeto a la intimidad más allá de la muerte. Puede que piensen algun@s que no estoy en mis cabales, que haría mejor en emplear mi tiempo en actos más contructivos, lo único que sé es que llego a todo, dentro de poco organizaremos a través de la parroquia una recogida de alimentos, no soy practicante pero todos los sacerdotes que paran aquí son amigos y actuamos intercambiando pareceres e ideas para los dolientes que son ya demasiados. He dedicado mi vida a luchar contra la injusticia, cuando deje de hacerlo es que ya estaré lista para el viaje.

Estoy contenta, las normas se cambiarán, nuestras almas vuelan pero nuestros cuerpos siguen teniendo unos DERECHOS AL RESPETO IN SECULA SECULORUM.

http://www.heraldo.es/noticias/aragon/teruel_provincia/2013/06/13/un_cadaver_vista_238012_1101027.html

Me gustan los cementerios, no por una cuestión de morbo simplemente por encontrar en éstos sitios una paz que emana de cualquier parte del suelo con corrientes telúricas, no en vano elegían nuestros ancestros un terreno propicio y admirar unas verdaderas obras de arte en memoria de los difuntos amados y recordados.

Me gusta mirar las tumbas antiguas, sencillas y olvidadas con sus cruces de hierro cubiertas por el color amarillento del paso de los años y desgastadas por la intemperie; siempre tengo un pensamiento piadoso para los seres mayores o jóvenes que yacen bajo tierra, seres que me precedieron, que dejaron su cuerpo para volar hacia la eternidad del universo, puede que nos hayamos conocido, que hayamos compartido un viaje terrenal y que nos volvamos a encontrar sin saber que fuimos contemporaneos. Miro con amor fotos en blanco y negro de hombres, mujeres y niños, fotos que intentan contar su historia y me producen una inmensa ternura. Sé perfectamente que debajo de las humildes y roídas losas no quedan más que un montoncito de huesos, antaño cubiertos de piel, fueron seres que vivieron lo mismo que yo, amaron, disfrutaron, sufrieron, rieron y lloraron. La memoria es parte de nuestra vida y olvidar un finado le provoca una segunda muerte: la del olvido.

El jueves pasado fui a Alcañiz y antes de volver a casa me dí una vuelta por su cementerio, la parte nueva no me llama demasiado la atención, lápidas modernas sin nada que contar, flores frescas y recuerdos recientes de los familiares; me gusta mucho más la parte antigua. Recorrí la avenida central, las calles adyacentes hasta llegar a la fosa común donde descansan los más desamparados, los que de verdad necesitan un pensamiento en particular. En éste lugar, rodeado de regias y casi ostentosas tumbas, una persona con un mínimo de corazón se da cuenta que en verdad la muerte no es igual para tod@s nosotr@s: algun@s son alabad@s con panteones magníficos, otr@s se echan lo mismo que un saco de patatas en medio de escombros. Sin remedio nos ponemos a pensar que a pesar de todo sólo descansan “envolturas” y no deja de ser un consuelo.

Para mi sorpresa la pesada losa estaba corrida y me asomé, lo que vi me produjo un montón de sensaciones, mis sentimientos se atropellaban cuales caballos desbocados: un cuerpo bastante reciente yacía tirado, sí tirado en medio de trozos de piedras, papeles y no sé qué más, o sea basura pura y dura. Miraba el cuerpo de un hombre cuyo traje de domingo envolviendo su cuerpo más liviano si cabe. Le habían echado de cualquier manera, casi en posición fetal, sólo se le veía la cabeza y las manos. No me dio miedo ni asco, sólo me indigné que se tratase de ése modo un ser humano como yo.

El vigilante no estaba, era la hora de comer, no llevaba ni movil  ni máquina de fotos…Mi primera intención fue denunciar al ayuntamiento, poner un artículo en el periódico local, (mi cerebro bullía)  en aquel momento hubiese movido cielo y tierra para que ése ser tan humano como cualquiera tuviera derecho a su inalienable intimidad.

Que no me digan que somos todos iguales, es una falacia. ¿No tenemos derecho a que nuestro “vehículo” desaparezca” lejos de las miradas de extraños? El pudor no existe sólo cuando vivimos. Y claro, sin pruebas fehacientes, me encontré atada de pies y manos. A mí desde luego no me gustaría que me pasase, opino que TOD@S   tenemos unos derechos y el primordial es una cierta intimidad hasta en el más allá. La verdad es que me ha costado digerir lo que vi. A mi no me interesan en absoluto las vivencias de ése hombre pero fue un niño parido por una mujer, una infancia, una adolescencia y toda una vida, por ello se merece un respeto hasta la eternidad. Hoy le he puesto una de “mis velas” a mi esposo, era un ser olvidado, que él le de al otro lado lo que no tuvo seguramente en su última hora. Un montón de preguntas me asaltaban sin compasión: ¿Murió solo y abandonado? ¿Le ayudaron a emprender el gran viaje? ¿Se acordó alguien o ninguna lágrima compasiva de alguna mejilla amorosa? Está claro que por mucho que hayamos aprendido tenemos apego a nuestro vehículo, todos el momento supremo necesitamos amor, una ayuda, el último beso de despedida.

Desde luego y con éso termino, este hombre hecho un pobre guiñapo quedará en el cajoncito de mis recuerdos tiernos, pido y pediré por él, al menos quedará vivo a través de mi amor hacia su memoria. No sé, ni sabré siquiera su nombre pero deseo de todo corazón que allá dónde esté se encuentre rodeado de lo que le faltó. 

Dedicado a todos los seres olvidados, que encuentren lo que únicamente se necesita: AMOR.

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PASIÓN VEGA interpreta a duo con LUIS PASTOR, compositor de la música, este magistral poema hecho canción de JOSÉ SARAMAGO . 

Para más deleite del arte y sentimiento podemos admirar imágenes de la inolvidable película de EMILIO MARTINEZ LÁZARO:  LAS TRECE ROSAS.

Dedicado a tod@s l@s mártires de la opresión y a la memoria imborrable de la historia.

http://www.youtube.com/watch?v=aGmsLrQOfbo