Todo ésto había empezado leyendo aquel artículo tan especial en un blog y los comentarios correspondientes; me dí cuenta que no era la única con ésas sensaciones extrañas, entonces ELLA se coló dentro de mí. Si seres anónimos pero hermanados en sentimientos hablaban de “eso” ¿porqué yo no? Está clarísimo que no lo comento con nadie más, ni me acuerdo haberlo mencionado con mi esposo y claro hasta me río pensando qué opinarían en el pueblo… mínimo me desterraban. Le dije a ELLA que estaba muy cansada, que se largase y me dejase en paz, me contestó muy seria:

“Veo que tienes una memoria muy selectiva, ahora estás bloqueada en una aparente amnesia, ni siquiera quieres acordarte de tus sueños de ésta noche. Pero volverán lo quieras o no… y conversaremos de nuevo; no lo dudes…”

Es verdad pensé en silencio (ni por un momento quería darle la razón), estaba en blanco. Sabía que volverían nuevos episodios pero ahora me tenía que reponer, cuando la carga emocional es demasiado pesada mejor darse un tiempo.

Recordé de repente a mi abuelo materno, un hombre muy peculiar de una inteligencia fuera de lo común; escribió en sus ratos de asueto una gramática y un diccionario (Únicos) en bretón que aún se utilizan. Se puede comprobar, se llamaba Clair Horveno y al igual que mi tío Paul Horveno tiene una calle en Nantes (Bretaña francesa). Pues bien era un prestigioso abogado criminalista cuando aún la terrible guillotina funcionaba… Uno de sus consejos preferidos era: no confesad nunca. Siempre mencionaba el caso de un reo muy joven acusado de asesinato, le prometieron a cambio de su confesión poder abrazar a su madre, admitió su culpabilidad y murió sin abrazar a su progenitora…Mi abuelo era en aquella época un principiante y éste hecho le marcó para siempre. Nos repetía a menudo que la justicia no existía como tal, hablo de hace muchos años, tendría yo unos 12 años y acabo de cumplir 64, por lo visto nada ha cambiado. Pero a lo que iba, mi abuelo tenía el don de la clarividencia, cuando tenía un nuev@ defendid@ l@ miraba un buen rato y sabía si era culpable o no lo que le facilitaba la defensa. En su despacho tenía siempre un-a gat@ por lo general negr@ sentad@ en su inmenso escritorio, que según notaba las vibraciones se largaba  o se quedaba. Claro que los gatos cambiaban según pasaban los años pero siempre se siguió el mismo ceremonial. Nunca supimos quién influenciaba a quién, estoy orgullosa de haber heredado su amor a l@s gat@s, negr@s o no. Ahora sólo tengo una gata negra Selena, la otra es carey Iris, sin contar l@s que vienen a comer, beber y descansar un rato, tengo mucha suerte, siempre se han llevado bien con l@s perr@s que tuve.

ELLA  me interrumpió muy altanera: “¿Ves como recuerdas tú solita?, espera que vendrán más recuerdos, añadió con una sonrisa que no me sentó nada bien” “Escúchame le dije, está mañana tuve que ir a la farmacia, iba como una sopa (mal hecha) tengo un bajón de tensión de mil demonios, (6 con 10, es verdad) déjame en paz, cuando esté preparada volveremos a platicar.”

ELLA se ha ido, sé que volverá, de momento sólo quiero paz y tranquilidad, me siento vacía… Pero antes ELLA tenia que tener la última palabra:” Sabes tan bien como yo que tu blog es tu terapia, tu fuente de desahogos,  que te importa un pimiento si te tachan de loca, hasta pronto querida” La miré aguantando  su poder, sólo pude susurrar un “hasta luego”. Tenía muy claro que volveríamos a ver cara a cara: se había instalado en mí y sobretodo tenía la certeza que habíamos dejado de lado los temas más duros y dolorosos, pero no tenía miedo, ELLA ya había completado el pulzzle de mi vida, todas las piezas estaban en su sitio.

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