Quiero dar las gracias a todo el apoyo recibido estos días a raíz de escribir “los monólogos”, la verdad tengo que confesar que lo esperaba, llevamos tiempo junt@s un@s más que otr@s pero las ondas energéticas funcionaron desde un principio. Estoy abrumada de los correos, llamadas telefónicas y comentarios llenos de amor y ánimo incluso de Sudamérica. Alguna no estuvo presente pero una flor no hace un jardín…

Como bien dice mi querido amigo y mentor NMN cuando creé mi blog aún tengo muchas obras pendientes en “mi casa” pero empiezo a ver el suelo y el techo, los trastos que quedan en medio se irán quitando poco a poco. He procurado ser muy, muy sincera conmigo misma y mis interlocutores, hablarles sin juzgar y desde el respeto que jamás se debe perder, he echado sapos y culebras y cada uno al salir se retorcía dentro de mí como demonios pero no me deje aniquilar, ahora lamo mis heridas, se curarán pronto, puedo con ellas y más.

Soy la misma por supuesto, pero con un cambio que no me notarán, he apartado o digamos tirado lo inservible, lo feo e inútil bien lejos de mí, vale seamos sinceros, algún trasto será más rebelde o enganchoso pero con el tiempo también seguirá el mismo camino. José, me va a quedar una casa “divina de la muerte hermano”.

Se acabaron los tiempos de especialistas, de contar, de escupir y de llorar, mi camino ahora es en solitario y bien sabe El Creador que voy a cumplir con mi tarea, haré los deberes me cueste lo que me cueste. Quiero tocar la tierra, la bendita Gaia con los pies y el cielo aunque sea sólo con un dedo. Quiero amarme, cuidarme por cumplir mi cometido, por sobrevivir a tod@s l@s que me necesitan, reinvidico el derecho sagrado a equivocarme, a enfadarme, a decir lo que pienso sin temor a meter la pata y a alejarme de las energías negativas. Se acabó el retroceder, el tragar, el disimular… Me siento potente, cápaz de luchar contra mis fantasmas, quiero ser feliz, esta felicidad sencilla de ver a los seres amados felices y disfrutando de la vida, de lo que nos ha tocado en suerte. No son muchos, pero para mí son tesoros, mis pocos pero incondicionales amig@s, mi familia postiza, mis cuatro patas que tanto me dan (y me exasperan) Quiero amar de verdad, sin tapujos, olvidándome de mis meteduras de pata, de l@s que me han fallado, pues eso, quiero hacer una limpieza a fondo… De joven tenía la mala costumbre de mentir, luego de ser demasiado clara, lo sienro. ahora mi conducta será la segunda fase, y nadie me callará.

Antes mi edad me frenaba, pero he apendido que los años son una falacia y hoy me siento joven por haber aligerado un peso doloroso e inútil.

Gracias HERMAN@S, gracias a vosotr@s he renacido.

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