Aquí estamos papá, tardaste sólo 2 años y medio en seguir a mamá y eso que ¿cuántas veces habías comentado lo bien que te quedarías solo? No tengo intención de juzgarte ni reprocharte nada pero me jorobaste la vida papá, mientras estuviste te tuve un terrible miedo y lo único que deseaba era que os divorciarais para que desaparecieras de mi vida con tus broncas, tus gritos y demás. ¿O no te acuerdas de los numeritos que montabas volcando mesas, gritando como un poseso, amenazando con la escopeta, numeritos que terminaban con un silencio sepulcral durante días, te encerrabas en tu despacho y casi no salías…? No nos pegaste nunca pero a maltrator psicológico no te ganaba nadie. Bravo papá, hiciste un buen papel, tengo recuerdos funestos desde los 3 años…¿Qué te parece?

No sé si te casaste enamorado, mamá te llevaba creo, 7 años pero no lo veo mal y te marchaste muy joven con sólo 59 años de un cáncer de pulmón. Tú que habías hecho tantos planes todo se quedo en nada. Cuando ingresaste en el hospital no te atreviste a avisarme, fue un amigo tuyo que me escribió rogándome para que fuera a verte, tan valiente que eras papá cuando estábamos solas mamá y yo. Fui enseguida, tiempo de cambiar dinero, telefonear a tu hermano y coger el tren, al menos estuvimos juntos y nos pudimos despedir antes de tu viaje y me alegro por ello pero las heridas siguen sangrando y hoy es el día, el día de poner los puntos sobre las ies; he comprobado que echar los sapos y las culebras de una vez por todas es una terapia excelente. Tampoco te entendí ni te comprendí, tampoco me esforce mucho el miedo era demasiado grande… Sé con certeza que era un bebé deseado, decía que sería una niña de ojos azules y tu deseo se cumplió, también sé que cuando estabas comigo insistías en bañarme y cambiarme. ¿Qué pasó papá? Cuando volvímos definitivamente a Francia mamá y yo todo cambió o había cambiado ya sin que me diera cuenta, era muy joven pero están mis recuerdos…y algunos que (seguramente borraron mi subconsciente) olvidé. Es que lo tenías todo papá, guapísimo, inteligentísimo, triunfador en todos los aspectos, honrado hasta la médula y con unas cualidades que te hacían ser el hombre más encantador que conocí. Pero todo esto de puertas afuera, ¿tán incapaz de amar te sentías papá? ¿Sabes que no recuerdo ni un solo abrazo tuyo? Pues sí señor, no me acuerdo de un solo gesto de cariño, de haber baílado contigo, estos pequeños detalles que hacen la vida más agradable, que unen a las personas sin darnos cuenta siquiera. Claro que, como éramos educados a la antigua, el beso de las mañanas y de las noches no fallaban, menos cuando estabas en la fase “despacho-silencio”, me acuerdo y fíjate que ya tengo 63 años, que mamá me mandaba dártelo e iba con terror. Ahora papá, sólo me das muchísima pena, pena porque fuíste infeliz y no supíste disfrutar de la vida con normalidad, desde luego que hoy en día no hubiera permitido todo lo que paso, pero claro era tu hija y tú mi padre…

Estoy de vuelta papá, me cuesta más de lo que pensaba. ¿Te acuerdas cuando nos quedamos solos tú y  yo en Capesterre y que fuímos al famoso refugio del pirata? Estabas al borde del precipicio y me entraron unas ganas tremendas de darte un empujoncito, te hubieras ido al mar y cualquiera te encuentra… Pero alguna fuerza imparable retuvo mi mano, tenía 16 años… Aún no sé si mi consciencia, mi ángel de la guarda, no sé la cuestión es que no lo hice y me alegro, no por tí sino por mí, no soy tan mala persona y no hubiera podido vivir con este peso. Siempre a donde ibas tenías que armarla, nos tenías hartas y conservábamos las amistades íntimas por alguna razón que ignoro. Y sin embargo las personas que trabajaban contigo te adoraban, eras espléndido con los demás, me río pensando en aquel hombre a quien pagaste una prótesis dental y que sólo se la ponía los domingos para no gastarla… No sé si te llegué a odiar papá, no creo porque mamá me inculcó que el odio es lo peor, ahora estoy hecha un lío tengo remordimientos pensando que tenía que haberme plantado pero el miedo deja una huella muy profunda.

Cuando mamá estaba terminal te ganaste a pulso mi animadversión papá, te lucíste en todo… Primero se marchó mi marido, no lo podías ni ver, lo mismo que otro hombre forrado en oro, ¿o no te acuerdas cuando entrabas en el baño con cualquier pretexto mientras me duchaba? de verdad papá hay cosas que a pesar de mis años no entiendo ni quiero entender por si acaso… Cuando el especialista nos habló nos dijo que mamá tenía metástasis hasta los pulmones y que no llegaría a los grandes dolores, aquel día papá mientras Manolo me sujetaba para no caer al suelo de desesperación tú veías una película ríendote a carcajadas… Me acuerdo que jugamos al poker y ella me llamaba porque tenía miedo, fuí dos veces hasta que te enfadaste y no me atreví a cortar por lo sano… ¿Es que ignorabas la piedad? Y no nos olvidemos de dos anéctotas, cuando volvíste del ayuntamiento: “bueno estoy contento, los papeles de tu entierro están listos, no habrá problemas” Sí señor, eso le dijíste a mamá, bueno fuímos unos hijos de Satanás porque en cuando pude me largue pero no pensaba que se accelería la cosa. ¿Y el día que viníste a casa, entraste en la habitación y soltaste por las buenas: “Ves esta hija de p… me va a obligar a vender la casa pidiendo lo que le corresponde”? Me acuerdo de la cara de mi madre, el dolor era indescriptible pero como siempre acató tus palabras… “Dame un beso, te quiero” y a mí que me den… Me viene a la memoria una figura, un “biscuit” que siempre me enamoró, lo tengo y de vez en cuando lo miro. Te pregunté si me lo podía llevar ¿sabes cual fue tu contestación? “oye que vale una fortuna” pues mira papá, está en la vitrina, cuando falté yo no sé qué pasará pero lo tengo conmigo.

Pasan los días papá y cada vez me suelto menos… Lo que más me revienta es tu inteligencia, hace 50, sí 50 años más o menos hablabas de extraterrestres lo mismo que se está demostrando ahora… Y del problema judío-israeli como si tuvieras el don de ver el futuro… Pero no te dabas cuenta de tu capacidad intelectual, fuíste buscador de ovnis, caballero templario, odinista y no sé cuántas cosas más, en el hospital me dijíste que mandase todos tus libros a tu amigo del alma, él que me escribió para suplicarme que fuese a verte. Todo lo que me pedíste lo hice papá, mordiéndome la lengua pero lo hice… O no te acuerdas cuando tuve que ir a casa de Hélène a pedirle los bonos del estado donde estaba ingresado el dinero de las joyas de mamá….Me devolvió tu alianza, tu nomeolvides, tu medalla y las zapatillas de mamá, sin embargo me supe plantar y me acuerdo como si fuera ayer que le dije:” mire, no seremos nunca amigas, pero mientras viva mi padre nos vamos a llevar bien” y lo cumplimos, nos volvimos a mi casa y cada día íbamos a verte…Fue cuando me dí cuenta papá que eras un pobre ser mortal, que eras como yo, de carne y hueso. Llevo días escribiendo, tengo tantísimas cosas que decirte papá pero me parece que se quedarán muchas en el tintero, mi subconsciente me impide sacar toda la porquería a la luz. Hice todo lo que me pediste papá, incluso con Hélène, le dí todo lo que me encargaste, me conocía muy bien y sabías perfectamente que iba a cumplir, todo se hizo tal como quisiste y ¿sabes una cosa? mi consciencia está muy tranquila. Buscamos las joyas de mamá hasta en los altillos, ¡te acuerdas que vino la policia a Barna a ver si llevaba alguna? Luego se acusó a Manolo cuando lo echaste de casa… Anda que aquel día fue de órdago papá, tú con la escopeta, Manolo y yo huyendo a casa de mi tío y mamá mirando por la ventana cómo nos íbamos…Claro que volvimos al día siguiente, ella estaba terminal y nos quedamos los tres, Manolo se fue para evitar problemas más graves. La pobre mujer murió, ¿con un poco de antelación? al fin y al cabo si fue así le hiciste un favor pero no quedaba ni un solo comprimido de Palfium, mira si me acuerdo del nombre…Fuímos los dos unos cerdos papá, si y no digo la palabra que me viene a la mente. Desde luego que ahora las cosas cambiarían. Nos fuímos casi enseguida, un día que ví llorando después del entierro, te quice abrazar y me rechazaste papá… A los quince días recibí una carta notarial (él de la familia) pidiéndome plenos poderes sobre mi firma papá, mi esposo me dio carta blanca, pero no soy tan idiota como te pensabas, ipso facto la devolví y me llamaste por teléfono, sólo te dije que no pedía nada, pero que tu a mí no me reclamases nada tampoco…El notario me mandó otra carta que fue reenviada de vuelta… Mira papá, me marche de mi casa sin nada más que un perro de peluche, así que ya me puedes dar las gracias, no te pedí absolutamente nada. Hoy quiero terminar papá o me volveré tarumba, quiero dejar el tema zanjado, Y encima cuado te fuíste tuve que lidiar con la gente, querías un sepelio civil y lo tuviste. A estas alturas me sentía capaz de cualquier hazaña y enfrentarme con la gente era lo de menos, Manolo tampoco quería velatorio ni mandangas y tampoco las tuvo. El respeto es lo primero y más contra personas que no pueden defenderse… No quiero flaquear papá, así que se acabó, ni reeleré lo que he escrito a duras penas estos días, quiero PAZ papá y que la tengas tú también.  Supongo que te buscabas sin encontrarte pero ¿que culpa tenemos los demás? Si hasta te enfadabas si perdías al poker ( sin dinero) o al ajedrez. A pesar de todo papá te amo, hice decir muchas misas para tí, igual te revolviste en el panteón (sabes que si lo vendo me darán un montón de pasta), tú mismo me decías que pusiera en tu ataud una baraja…

Hoy  intentaré dar carpetazo papá, lo único que deseo es salud y paz conmigo misma. Pero lo que te decía antes, dejo tantas cosas en el tintero. ¿Y sabes lo único que te deseo papá? es que encuentres tu verdad, tu camino, te conocí siendo super inteligente, SÉ que lo conseguirás en otros viajes, papá te amo pero no vouy a llorar

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