Sinceramente estoy harta de mentes calenturientas y retorcidas… En Australia prohiben los abrazos, ponen una edad legal para descubrir el sexo, vivo en medio de mujeres y hombres retrógrados o demasiado permisivos…¿Hasta dónde, cuando y cómo???? Me voy dando cuenta que somos malpensantes por naturaleza, yo misma lo he vivido en mis propias carnes: si tienes un amigo practicas sexo con él, así como le dije a una vecina :”el problema es que pensais siempre de cintura para abajo·”

Es que fue tan fuerte que a pesar del tiempo trancurrido aún no lo entiendo: teníamos (él ya está con Manuel) un amigo que cada año venía a visitarnos, era canónigo de la catedral de Barna y se crió con mi esposo, bendijó nuestra unión, enterró mis hijos e hizo un viaje relámpago para despedirse de mi amor; cuando me encontré sola venía cada año “robando 2 días” para cargarme las pilas”, manel se marchó en febrero, José vinó en agosto y yo tan feliz le comenté a la vecina que venía, me recomendó alquilar una habitación en el hostal… 

 Hombre, máximo me crucificarán en el portal de la iglesia, soy “rara”, vienen hombres a mi casa, vivo con perros y gatos, no practico el ir a charlar con las vecinas y no voy a misa los domingos emperifollada…

  Sin embargo me llevo bien desde el respeto con el sacerdote de mi pueblo, él conoce mis ideas y ninguno de los dos intentamos “cambiarnos”

Hoy escribo, cansada y triste, no me siento libre de actuar con libertad por no hacer daño a nadie, pronto llevaré 20 años aquí y sin embargo no me siento aceptada, no soy una más, por un parte lo entiendo: francesa, viuda, autónoma, amando los animales, yéndome por allí con el coche…

La verdad es que me llevo bien con todo el mundo pero muy bien con nadie, he asumido desde el principio que no encajo ni encajaré nunca haga lo que haga, no me quejo bueno sí me quejo de que yo lo intenté pero ell@s no. Sí herman@s, estoy herida, cada mañana saco mis peques y me tomo un café en la terraza del bar de la plaza del ayuntamiento sola o charlando con algún@ del pueblo y esta mañana me hundieron con todo el equipaje: pasaba una conocida para ir a misa, coíncide con la hora, me saluda y me suelta “en vez de tomar café harías mejor ir a misa”. Me quede fatal, siempre fuí vergonzosa, con miedo al qué dirán y guardándome de ofender a nadie, había dos hombres sentados conmigo y me sentí más o menos como una protituta.

Vamos a ver, ¿seré mejor persona acudiendo a la iglesia cada día aunque sea sólo para hacer un paripé? ¿Si me vuelvo fariseo seré más aceptada? Lo siento, por allí no paso, respeto profundamente las ideas y creencias de cada un@ pero a estas alturas de mi vida que nadie intente hacerme comulgar con ruedas de molino. Al fin y al cabo duermo con mi consciencia y si hiciera algo falso ella no me dejaría descansar. Me conoceis, tengo muchos defectos pero ¿qué voy a ganar si mi vida es una farsa? sólo encontrarme mal conmigo misma.

Yo ya no tengo tiempo ni edad para fingir, soy como soy y no pienso cambiar, mi “mochila” pesa cada día más pero seguiré mi camino intentando ser una humana, un ser tolerante y amoroso pese a quien le pese. Mi madre me preguntó un día una adivinanza: ¿Qué es lo que puedes dar sin tenerlo? La felicidad.

Siempre de verdad siempre lo he intentado pero hoy me siento fatal…

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