¿Porqué tenemos que recordar una vez al año que estamos enamorados? El amor no tiene fecha en particular, pero cada 14 de febrero se dispara el consumismo apenas repuesto de la resaca de las fiestas navideñas, grandes anuncios de perfumes, cosméticos y quien más quien menos pica aunque no sabe como llegará a fin de mes.

Las floristerías no darán abasto con los encargos de flores.

Los restaurantes se llenarán de comensales haciendo manitas para demostrar que ellos sí están enamorados.

Las discotecas se quedarán sin un mínimo espacio para poder bailar a gusto.

Pero es igual, hoy estamos enamorados porque lo manda la tradición.

Y el o la pobre infeliz que no tenga pareja se sentirá desplazad@ y más solitari@ que nunca.

¿Estamos locos? ¿Somos borregos que por sistema han de festejar en fechas exactas algo que tendría que ser todo el año?

No quiero establecer con mi pareja un día de amor sino una vida entera, lo que duren nuestras emociones y luchas, nuestros abrazos y besos compartidos, nuestras riñas por diferencias sin importancia seguidas de cálidas reconciliaciones, nuestros cuidados y mimos en la enfermedad, nuestras miradas de deseo, nuestras pequeñas costumbres diarias. No quiero ceremonias impuestas, obligaciones sociales o familiares, ni actuar pensando en la opinión de los demás. Y ¿porqué no decirlo? hoy en día no querría tampoco ningún papel firmado, testigo mudo de una obligación contratada.

Porque el amor entre un hombre y una mujer va más allá de todo lo impuesto por una sociedad hipócrita, de sus leyes absurdas y decadentes. El amor es mirar con la misma pasión a tu pareja a pesar de las huellas de los años, aceptar y perdonar nuestros fallos, caminar juntos sosteniéndonos mutuamente para no caer, compartir aficiones, disfrutar de todo el hermoso regalo de la tierra, adelantarnos a los pensamientos comprendidos sin necesidad de palabras, compartir y disfrutar del simple hecho de estar juntos sin perder nuestro trozo de libertad inalienable.

Quiero que seamos amantes apasionados, amigos tiernos y confidentes comprensivos.

Quiero gozar, reir, disfrutar y llorar en su compañía, compartir nuestras vidas con la misma intensidad renovada con el paso del tiempo. 

Eso es para mí el amor, una sucesión de pequeñas cosas al parecer sin importancia pero imprescindibles para alcanzar la verdadera felicidad sencilla, nítida y apacible.

Y que cuando uno de los dos falte hayamos tenido el tiempo suficiente para llenarnos de recuerdos

¿Qué me importan un ramo de flores o un perfume en una fecha precisa? El regalar ha de salir del corazón de forma espontanea.

Me gustan y defiendo las tradiciones pero hasta cierto punto, cuando se trata de sentimientos no creo que sea necesario poner fechas.

No concibo el amor de esa forma, tiene que ser algo continuo, una renovación diaria con sus más y sus menos pero una unión ininterrumpida. Conservar el amor de pareja es evitar la rutina, sorprender al ser amado con cualquier cosa divertida, romántica o porque no un poco loca, decirle que le quieres, darle un beso o hacerle una caricia sólo porque nos apetece. El amor se demuestra cada día, sin coacciones ni calendarios.

No es una crítica, es un simple punto de vista.

Por eso a los enamorados que me lean les deseo lo mejor, que este sentimiento tan hermoso les dure muchos 14 de febrero

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