Tal día como hoy 7 de febrero, se organizó  la más famosa Hoguera de las vanidades, aconteció en 1497, cuantos seguidores del monje Girolamo Savonarola recogieron y quemaron en público miles de objetos en Florencia (Italia)durante la fiesta del Martes de Carnaval.
Se quemaron todos los objetos considerados “de vanidades”: espejos, útiles de maquillaje, ropas livianas, instrumentos musicales, libros tachados de inmorales como los de Boccaccio y Petrarca, manuscritos con canciones frívolas y cuadros de inspiración mitológica de Sandro Botticelli.
Girolamo Maria Francesco Matteo Savonarola nació en Ferrara el 21 se septiembre del 1452.
De familia profundamente religiosa y empezó a estudiar medicina como su abuelo pero pronto lo dejó todo después de leer a Platón, Aístóteles y Santo Tomás y estudió teología a los 18 años. Escribió en 1472 De ruina Mundi, y en 1475  De ruina Ecclesiae, donde compara la Roma del Papa con la corrupta Babilonia. Ingresó en la órden de los Dominicos y se especializó como predicador en Bolonia.lo. Predicó contra el lujo, el lucro, la depravación de los poderosos y la Iglesia, contra la búsqueda de la gloria y contra la sodomía (entonces los homosexuales moría en la hoguera), que él sospechaba que estaba en toda la sociedad de Florencia donde él vivía, cuando predicaba tená una asistencia hasta de 15000 oyentes que lo vieron como un profeta al declararse una epidemia de sífilis. Lorenzo de Medicci y su hijo Pietro se convirtieron en su blanco favorito. Consiguió gracias al rey francés Carlos VIII hacerse con el poder en Florencia, expulsó a los Medicci e instuye la República Democrática de Florencia, de carácter fuertemente religioso.
Savonarola atacó a los Borgia acusándoles de pecadores. Su feroz ataque se centró en Rodrigo Borgia que poco después llegaría a ser papa con el nombre de Alejandro VI que excomulga al predicador. El 7 de abril (otro 7)  de 1498 fallece Carlos VIII defensor de Savonarola que está arrestado, torturado y quemado el 23 de abril de  1498. Aún trabajaba en otra meditación, llamada Obsedit me. (obsesionado conmigo mismo.) Maquiavelo (El Príncipe)describió su ejecución.

Savonarola atrajo la admiración de muchos humanistas religiosos posteriores,(se le compara a Lutero) quienes valoraron sus profundas convicciones espirituales, pasando por alto sus siniestros excesos como gobernante de Florencia. En el siglo XX un movimiento para la canonización de Savonarola se inicia entre los dominicos, al juzgar que su expulsión y ejecución habían sido injustas. Se inauguran monumentos a Savonarola en Ferrara, (junto a la Basílica Patriarcal de Santo Domindo de Guzmán, fundador de los dominicos) y Florencia.

Savonarola es un hombre al que seguramente no comprenderemos hasta que sepamos cuánto horror puede haber en el corazón de la civilización y no lo sabremos hasta que nosotros mismos estemos civilizados. No lo defiendo, la intolerancia es terrible pero Savonarola se consagró a la más ardua de las tareas, la de hacer que los hombres volvieran atrás y se maravillaran de las cosas sencillas que habían aprendido a ignorar como la vida sencilla cercana a la naturaleza, una vida “natural”.Pero en mi humilde opinión Savonarola no pudó encontrar paz, su fanatismo le cegaba para ver lo esencial.

De allí el equilibrio indispensable para tener una vida correcta desde el respeto hacia otros credos, formas de enfocar la existencia sin fanatismos ni extremismos que por desgracia aún están de actualidad.

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