El Ego, nuestro YO,  es un término difícil de definir dadas sus diferentes acetapciones.  YO se relaciona  con la consciencia y la cognición

La palabra YO tiene una etimología latina, es la variación del antiguo latín vulgar eo una simplificación de la palabra latina clásica ego.

El YO en Antropología  designa lo que son las relaciones de parentesco o filiación

El YO en Filosofía señala la realidad del que habla o que escribe y refiere asimismo a todo sujeto humano en su calidad humana, por ejemplo en la enunciación original del cogito ergo sum hecha por Descartes quien usa la palabra francesa je como equivalente yo: PIENSO LUEGO EXISTO (je pense donc je suis).

Kant trata al ego principalmente como una base de la gnoseología, para él “el YO es la unidad asociada a la totalidad de la representaciones y el “yo pienso” es la apercepción, así gnoseológicamente el yo es la transcendental unidad de apercepción, tal unidad posee un carácter objetivo que le hace diferir del carácter subjetivo de la consciencia”

Para Shopenhauer quien se consideraba seguidor de Kant y a la vez se encontraba influido por la idea del hinduismo y del budismo el YO era una expresión o representación ilusoria de una volundad material e inconsciente.

Para Shelling y Fitche el concepto del YO toma especial relevancia en la filosofía del movimiento romántico.

 Para Freud el YO decide entre los instintos básicos y la moralidad.

Sartre se separa más de  estos filósofos, el creador de existencialismo parte de una filosofía de la conciencia que no es sólo del sujeto.

A lo largo de la historia el YO se ha relacionado con otros términos como ser, psique, consciencia o alma.

Y todos poseemos nuestro YO, nuestro EGO particular, más o menos desarollado.

Dentro de nosotros tenemos un rey o una reina y es lo más normal del mundo, necesitamos una cierta autoestima para vivir medianamente feliz, nos tenemos que querer para querer a los demás y hemos de aprender a valorarnos.

Pero cuidado no caígamos en la trampa de sobreestimarnos o nos volveremos orgullos y  pedantes. Una persona que piensa que siempre tiene razón, que no escucha y piensa que él sabe más que nadie se sale de la normalidad creando un vacío a su alrededor al volverse insoportable.

Repetirá constantemente al principio de sus frases el yo, yo y más yo. ( Moi, moi y moi en francés).

Tampoco es positivo subestimarse, todos tenemos unos valores y hemos de aprender a sacarlas a la luz, no será una falta de humildad sino una demostración real de lo que somos.

Muchos factores influyen en que encontremos o perdamos nuestro ego, por ejemplo un hombre triumfador en su trabajo conocerá su valía mientras que otro al perder el suyo pensará que es un inútil. Pero no somos los responsables de todos los éxitos ni de todos los fracasos.

“Conócete a tí mismo” ( frase atribuida a varias personas), todos tenemos defectos y virtudes, lo importante es descubrirlos, es el único medio para encontrar un cierto equilibrio.

Sólo entonces podremos disfrutar plenamente de nosotros mismos y de los demás.

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