La inocencia. Bouguereau

Inocencia: cándido, ingenuo, libre de culpa o de pecado,simple, fácil de engañar y está falta de malicia / definición en el diccionario de la Real Academia Española

¿Pero qué hay más bonito que la candidez de un niño?

En el Evangelio de San Mateo se hace referencia a esta inocencia infantil:

18.6. Pero al que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le vale que le cuelguen al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos, y le hundan en lo profundo del mar.

Porque cualquiera que haga, queriendo o no, que un niño pierda este don tan maravilloso no tiene derecho a vivir en paz. Por desgracia los niños han sido, son y serán víctimas de adultos sin consciencia. Dos de las lacras más terribles de nuestra sociedad son la pornografía y la prostitución infántiles pero no quiero extenderme en estos temas horripilantes.

Todos estos días pasados hemos podido ver las caritas de los pequeños viendo a Papa Noel o a los Reyes Magos y pregunto ¿hay algún espectáculo más tierno que los ojos asombrados de las criaturas mirandolos con la boquita abierta?

Demasiado pronto perderán esta virtud tan maravillosa que es el VER  sin maldad.

Los adultos conscientes intentamos proteger a nuestro hijos de cualquier daño pero la vida misma les van haciendo conocedores de la realidad, nosotros somos sus guías para que vayan aprendiendo sin traumas, es nuestra obligación. Los ojos de los niños son como la noche y el día según la vida que llevan, la mirada de un niño explotado, maltratado o hambriento es absolutamente desgarradora, no hay nada más dolorosa que su expresión de sufrimiento en alguien tan pequeño, simplemente porque su inocencia no le deja asumir su situación

Los niños tienen el derecho inalienable de vivir su infancia, tenemos el deber moral de procurar que así sea. Nuestros padres procuraron que lo fuera , no olvidemos que nos toca ahora devolver este regalo a otros niños, nuestros o no.

Los animales respetan a sus cachorros, mientras dependen de los padres juegan y son felices, después ya se buscarán la vida. ¿Es que los animales son más “humanos” que nosotros? Sin embargo son ellos nuestras víctimas inocentes.

Inocencia puede ser una palabra muy peyorativa, hasta no hace mucho se decía de un ser especial que era un inocente. ¿Y qué culpa tenía si no era como los demás? ¿Es que no tenían los mismos derechos a ser respetados y amados?

Ahora las leyes han cambiado y nos vamos mentalizando que son tan humanos o más que nosotros los “normales”, salen normalmente /antes vivían escondidos por verguenza/, estudian e incluso encuentran trabajo a la medida de su capacidad mental. Nunca debemos olvidar que tienen sentimientos.

La inocencia legal es también un tema muy complejo, hasta que se demuestre lo contrario el acusado es presuntamente culpable. Pero ¿cuántos inocentes son ejecutados mientras claman su inocencia? ¿Tenemos algún derecho sobre la vida y la muerte de otras personas? Al cabo de unos años se rehabilita a veces el buen nombre de algunos, pero de poco sirve cuando ya están muertos…

Todos hemos visto la genial película de S. Lumet del 1957 “Doce hombres sin piedad”, personalmente me sentiría fatal tener que decidir si uno de mis semejantes es culpable o inocente… Sin embargo muchos presos se pudren física y psícologicamente en cárceles sabiéndose no culpables mientras que otros viven libres dejando que paguen por ellos. La ley…por eso la representan con una venda en los ojos y a la inocencia como una joven lavándose las manos. ¿Y cuántas veces lo ha hecho, lo hace y lo hará esta justicia ciega como lo hizo en su día Poncio Pilato? Y nosotros también lo hacemos para eludir lo que está bien a la vista y no complicarnos la vida prefiriendo sacrificar otras ajenas.

Lo sé de buena tinta, mi abuelo materno era abogado criminalista cuando aún existía la pena de muerte en Francia, de hecho François Mitterrand y el ministro de Justicia, Robert Badinter la abolieron sólo el 18 de agosto de 1981 y aún quedaban 6 condenados a la guillotina… Sin comentarios.

Inocencia es también ser libre de pecado, él que lo sea que tire la primera piedra… No creo que nadie se atreva a dar el paso, todos cometemos errores  y fallos conscientemente o no, la perfección no existe porque somos simples humanos.

La inocencia es hermosa en todos sus fascetas, que sea la de un niño, de una persona especial o en término jurídico, no nos olvidemos de guardar un poco de esta palabra en nuestro corazón, seremos muchísimo más felices y entenderemos mucho mejor el amor y el respeto.

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