Ahora es tiempo de felicitaciones, besos, abrazos o besabrazos como diría Cristina. Algunos son sinceros y otros “sólo para cumplir”.

¿Porqué no demostramos más amenudo nuestro afecto hacia nuestros semejantes? ¿Qué más hermoso y placentero que un buen “achuchón?

Necesitamos el contacto físico de las personas que amamos y no es ninguna verguenza ser efusivos. A veces una simple caricia nos llena, tanto al que recibe como al que la hace, de un bienestar profundo.

Además es una forma hermosa de comunicación.

Si los animales se acarician, se frotan, se lamen entre ellos ¿porqué los humanos nos retenemos de decir con un gesto, “estoy bien contigo”, “eres mi amor” “eres mi amig@”?

Un bebé necesita sentir el contacto de la piel de su madre cuando nace, ahora los ponen enseguida encima de ella para que se sienta más amparados. Está demostrado que los niños queridos, besados y acariciados son más felices que los otros dejados de lado, incluso los masajes son una excelente terapia que les ayuda en su desarollo físico y psíquico.

¿Entonces porqué dejamos la costumbre de tocar a nuestros seres amados?  ¿Por un pudor mal interpretado? En los sentimientos no tendría que existir esta palabra…Cualquier gesto que tenemos ganas de hacer será siempre bienvenido y no ha lugar retenernos.

¿Porqué el llanto se hace más llevadero con un abrazo, el roce de un hombro comprensivo, unos brazos rodeándonos?

Nos damos cuenta del placer que nos hemos perdido cuando ya no hay remedio y añoramos muchísimo estos momentos de ternura donde no entran segundas intenciones.

El tener contacto físico es primordial en los mamíferos, sean personas o animales, forma parte de nuestra conducta vital, lo necesitamos y la soledad se hace más cruel si no podemos expresarnos con un simple gesto de cariño.

No olvidemos estas muestras de cariño, de afecto, de AMOR y practiquemoslas mientras podamos.

                                                                                                           PARA TODOS…

 


 

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