Hasta hace unos años era costumbre mandar tarjetas navideñas para felicitar a los familiares ausentes y a los amigos. Poco a poco se fue perdiendo para utilizar el impersonal teléfono o los correos a través del ordenador.

¡Pero que tierno era intercambiar lindas postales escritas y recibidas con amor! Se aprovechaban estas fiestas para escribir largas misivas explicando los acontecimientos destacados de todo el año, de hecho casi nadie escribe hoy en día, todos buscamos la comodidad y la rapidez en detrimento del cariño plasmado en un papel.

Una linda costumbre que se va perdiendo cada año más sin contar los destinatarios que van desapareciendo.

Era como un rito, hacías una lista más o menos larga, dedicabas unas horas y luego a correos a echar un pedacito de cariño con su sello correspondiente.

Y de paso se hacía una buena obra comprándolas a alguna ONG

Los niño encantados estampaban su firma con su mejor letra, orgullosos de participar en este acontecimiento anual.

Hasta los gremios de trabajadores tenían su propia postal

A medida que llegaban las felicitaciones se ponian de pie, medio abierta en un sitio donde se podían admirar. Pasadas las fiestas se guardaban en una caja que se iba llenando poco a poco y se reelían con nostalgia de vez en cuando, lo mismo que las postales mandadas en vacaciones…Eran recuerdos tangibles de vivencias pasadas.

Pero por falta de ganas, de tiempo o simplemente por pereza esta tradición tan tierna se pierde como otras tantas …Una lástima.

Las postales de Navidad se empezaron a difundir en 1870 aunque la primera se imprimió en 1943 por Henry Cole fundador del museo de Albert y Victoria, pensando que sería una forma original de felicitar con cariño a sus amistades.

Debido a la gran cantitad de amigos que tenía decidió encargar a su amigo John Callcot Holsey una tarjeta con un fondo navideño, un texto adecuado y un sitio donde firmar.

Las primeras postales solían representar una familia acomodada cerca de una chimenea, con un saco en el suelo lleno de ropas y víveres para los pobres, la otra versión era un muchacho vestido de rojo.

Cada postal incluía el mismo texto:” Felices Navidades y próspero año nuevo.”

Un miliar de estas postales fueron impresas en Jobbins y publicadas por Summerly´s Home Treasure Ofice en Londres.

Se vendía a 1 chelin cada una y así nació la gran industria de las postales navideñas.

Las que sobraron se vendieron en Old Bond Street con un exito incalculable.

Con el tiempo y por falta de recursos económicos se hicieron las postales de menor calidad.

En 1880 se llegó a vender 11,5 milión de postales. Inglaterra es el pais donde más se envían , se vendieron 2 biliones de tarjetas el año pasado.

Una preciosa costumbre que por culpa del progreso se va perdiendo poco a poco.

 

¿Cuántas postales de Navidad han mandado este año?

 

xbbsr0_noel-1_creation

xbd68y_noel-2_creation

Videos de postales navideñas antiguas, espero que os guste.

 

Anuncios