Santuario de Greccio.

 ¿Alguién se ha preguntado sobre el origen del Belén?

En todas las familias, las iglesias e incluso al aire libre se monta un Belén para las fiestas navideñas. Algunos grandes, otros pequeños, unos ostentosos o muy sencillitos, hay infinidades de representaciones de Belenes.

Según parece la tradición se remonta gracias a San Francisco de Asis en la noche de Navidad el 24 de Diciembre de 1223 que montó el primer Nacimiento en la cueva de Greccio (Italia). Después de un viaje a Belén en 1220 donde quedó impresionado viendo como se celebraba el nacimiento de Jesús pidió permiso al papa Honorio III para representarlo.

Fue el punto de partida de un extraordinario culto al Nacimiento del Niño que aún perdura.

Por todos los paises se acostumbró a modelar figuras representativas y cada uno lo llamó de forma diferente:

Crèche en Francia

Presepe en Italia

Krippe en los paises germanos.

En España la costumbre se remonta al siglo XV, al final del XVI se había difundido en las iglesias y monasterios con grandes figuras de madera tallada o hechas de barro cocido, había nacido el Pesebre.

Las Agustinas de Murcia fueron las primeras en propagar esta tradición.

A partir del XVII todos los hogares montaron un Belén en su casa, las figuras eran de barro cocido, la madera se reservaba para los lugares de culto. Cada año los poderosos rivalizaban en la pomposidad de sus Belenes.

Carlos III y su esposa se entusiasmaron ya que habían practicado esta tradición en Nápoles.

Riquelme encargó el hermoso Belén de Salzillo para decorar uno de sus salones.

Cada año se pueden encontrar puestos callejeros para comprar figuritas, el Belén no tiene límites de decoración:La Sagrada familia, los pastores y sus rebaños, el Ángel anunciador con la estrella y los Reyes Magos acercándose poco a poco así como cuantos personajes, animales u objetos deseados.

El 6 de Enero...

Algunos Belenes son heredados de generación en generación adquiriendo este sello antiguo cargado de recuerdos imborrables de viejos tiempos pasados.

El Belén es el Evangelio traducido no al napolitano como afirmaba Cuciniello sino a todas las lenguas del mundo.

Es la representación de un pequeño universo ritual donde se mezclan la pobreza con la riqueza, la devoción con el folklore y la tradición familiar donde cualquier estilo es válido.

Muchos se dedican a visitar todos los Belenes de las iglesias de su ciudad en la Nochebuena, recorrido artístico lleno de devoción.

Pero pocas personas se acuerdan del humilde Francisco de Asis amante de toda la Creación universal.
¿No han montado su Belén en casa aún? Háganlo y Feliz Navidad.

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