Ayer volvió a mí un fantasma del pasado através de facebook, fue un golpe impactante después de haber perdido el contacto durante más de 20 años. Era un intimo amigo de mi esposo, no creo en la casualidad, los caminos de la vida nos guían y nos hacen recuperar recuerdos y vivencias dormidos en lo más profundo de nuestro cerebro, bien escondidos para que no duelan pero el pasado siempre vuelve.

Sí que me acordaba de él, nuestra amistad no se puede olvidar aunque la tenía bien guardadita, los recuerdos a veces son demasiado dolorosos para sacarlos a la luz cegadora del entendimiento, este entendimiento frágil de por sí.

¿Cómo describir mis sentimientos agolpándose en mi cabeza, con el corazón galopando cual caballo desbocado? La gongoja más absoluta dominó mi cuerpo y mi alma; no por tener noticias de este buen amigo sino por los hermosos recuerdos acudiendo en tropel e hirviendo desordenadamente en mi cerebro. Lágrimas amargas corrían por mi cara, húmedas y calientes, lágrimas de nostalgia, amistad, alegría pero sobretodo del dolor de la pérdida del amor de mi vida.

El dolor del luto.

¡Tántas vivencias volvía a mi memoria, momentos felices y difíciles compartidos durante años…!

Dicen los poetas que los años no cuentan, que el tiempo no existe, a pesar de todo el pasado bueno o malo siempre vuelve tarde o temprano, el inexorable camino de la vida te obliga siempre a pisar de nuevo tramos olvidados que forman parte de tu existencia porque aunque sólo sobrevivas estás en el mundo y este mundo es muy pequeño…

Indio, me alegro saber que estás con nosotros los seres vivos, espero que seas feliz y que tu hermosa voz siga regalando los oídos de los amantes de la buena música y la hermosa poesía como lo hicíste durante tantísimos años con nosotros escuchándote con devoción.

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