Autoretrato

Como la mayoría los grandes genios no tuvo una vida fácil, su padre era sastre y se marchó a Paris con su esposa y sus seis hijos en busca de una vida mejor. Con 16 años Renoir empezó a trabajar en una fábrica de porcela donde imitaban piezas de Sévres y Limoges su ciudad natal, empezó su carrera decorando abanicos y porcelanas. Allí descubrió su amor por el arte pintórico, mientras sus compañeros comían, él se iba al Louvre a admirar los cuadros de Watteau, Fragonard y Boucher. Cuando la fábrica cerró Renoir se matrículó en la Escuela de Bellas Artes y en el estudio de Gleyre donde disponía de modelos naturales. Allí a la par de que comenzó su carrera de pintura arrancó una sincera amistad con Monet, Bazille, Pisarro y Sisley.Tenía 17 años.

Pronto se encontró en la encrucijada de elegir pintar entre la ebriedad de la percepción directa y la austera enseñanza de los clásicos, entre la naturaleza y el museo, no compartía el gusto de los pintores literatos.

Para Renoir su tema será siempre la belleza de la vida, de allí la fascinación de su estilo, la inocente sensualidad, el arrebatador colorido, la amabilidad de las miradas de sus modelos.

"Las ranas"

Se lanza con Monet a pintar el ambiente de las orillas del Sena donde había un restaurante llamado “Las ranas”, no por los batracios sino por a afluencia de hermosas y ligeras mujeres

El palco

En 1874 se celebra la primera muestra de Impresionistas, Renoir tiene 33 años y expone su primera gran obra “El palco” que vende por 425 francos para pagar a su casero. Escribió a un amigo:”pinto por placer, si encima me cubrieran de oro, sería demasiado” .

Sólo hacia 1880, con 40 años decide abordar el desnudo femenino, su tema preferido. Estos desnudos son tan castos como la naturaleza misma. Aparte pintaba todas las mujeres que le gustaban, en Montmartre conoció al gran amor de su vida: una modistilla Aline Charigot con la que se casó, ella tenía 24 años y él 49.

Aline Charigot

Defendía a ultranza la imagen de la mujer “antiguo regimen”, considerando que su papel principal era hacer la vida más soportable al género masculino

Por entonces había participado con éxito en exposiciones en Los salones Oficiales, había conocido a Charpentier, Zola, Maupassant, Daudet y se había introducido en la buena sociedad de Paris y sus penurias económicas habían acabado.

Hasta que un viaje a Italia con Cézanne descubre a Rafael y vuelve sobre sus pasos, al magisterio de los clásicos, a la figura humana por encima del paisaje. Pinta a su regreso “Los paraguas”, “Baile en el campo”, “Las grandes bañistas”…El estado francés compra un cuadro suyo por primera vez.

Las grandes bañistas

Renoir se cae en bicicleta y se ve confinado en una silla de ruedas pero no deja de pintar durante sus últimos 20 años. Tiene que sujetar el pincel con un esparadrapo a su mano, “ponerse el pulgar dice alegremente”. A partir de entonces su estilo se dulcifica y predomina los tonos rojizos, su modelo es Gabrielle, la niñera de sus hijos.

Recibe la Legión de Honor pero sigue igual de modesto y feliz.

El final de su vida coincide con la Primera Guerra Mundial, su esposa muere a los 56 años de diabetes, dos de sus hijos son gravemente heridos, Renoir pesa sólo 47 kilos…

Tiene 78 años cuando recibe un homenaje muy especial: lo llevan al Louvre en silla de ruedas para que pueda admirar de nuevo sus cuadros predilectos. Muere 5 meses después antes de que el nuevo siglo acabara con su mundo de inocencia y galantería.

Desnudo.

Su legado de 4000 obras dan fe de su prodigiosa fecundidad, de su amor al arte y de sus ganas de vivir. Fue unos de los más célebres impresionistas y sus cuadros se exponen en todo el mundo.

Cabe destacar que su hijo Jean Renoir fue un ilustre cineasta autor entra otras películas de “La gran ilusión” o “Una partie de campagne” donde imita el impresionismo de su padre.

 

 

 

Única película de Jean Renoir filmando a su padre.

 

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