La ley es ciega pero también es retrógrada, llena de prejuicios y perjuicios y la justicia es injusta, válgame la rebundancia.

La ceguera de nuestra ley

Sí señor,  ¿eres menor de edad? o mejor aún ¿cumples 18 años mañana? No te cortes: mata, viola, roba, haz lo que te venga en gana porque después será tarde, te tocará en suerte una condena adecuada . Mientras no hayas cumplido tu mayoría de edad estás a salvo, máximo te pueden caer unos pocos años de internamiento en un reformatorio donde terminarás de perfeccionar tu educación delinquiva o sino en libertad vigilada donde podrás seguir haciendo el gamberro, además tendrás tus derechos a la privacidad y te mantendremos entre tod@s l@s honrad@s ciudádan@s con nuestros impuestos directos o indirectos. Toda una bicoca  ¿a qué sí querido niño malo?

Mientras que a un pobre infeliz que roba por necesidad o simplemente debe dinero le caerá encima todo el peso de la ley con cárcel, difusión de nombre y apellidos, verguenza para su familia y juicio paralelo de los hombres de “bien” sólo por el principal delito de ser mayor de edad.

Nuestro querido gobierno, no importa de qué partido sea, lleva años mareando la perdiz en busca de una reforma legal y lo único que obtienen los parientes de las víctimas y las víctimas (si lo pueden contar) son palabras sin nexo concreto: “sí, sí  lo estamos mirando, estamos trabajando en ello, es que una reforma de este calibre es muy complicada, es que, es que …”

¿Es que, es que QUÉ? Eso nos preguntamos los ciudadanos ¿QUÉ?  Pues eso que consulten a las que fueron violadas y a los parientes de las víctimas silenciadas para siempre, si sus señorías no tienen soluciones, ell@ sí que las tienen pero mucho cuidado de tomarte la justicia por tu mano amig@ mí@ (te considero como tal) porque te va a caer un paquete que ni te cuento… Que Dios te coja confesad@, tú no tienes derecho a hacer justicia, no ¡qué va! la ley del talión está caduca, lo mismito que la vuestra señores gobernantes, jueces y fiscales.

Imagínaros sólo por un momento que soís el padre, la madre, bueno algún familiar de un pariente violentado y asesinado y que cada día os encontraís con el culpable, que por el hecho de no haber cumplido 18 años en la fecha del delito se pasea por su lado como Pedro por su casa…No doy nombres porque la lista no acabaría nunca, pero lo único que me viene a la mente es una palabra: venganza, y me importa muy poco ponerme a la altura del delicuente de verdad porque si eres suficientemente mayor para cometer un delito, lo eres también para sufrir el castigo ¿ O la edad exime del pecado?

Creo de todo corazón que si cambiasen algunas leyes nuestros menores se lo pensarían un poco más antes de jugarse el porvenir.

Un fraternal abrazo a los parientes de las víctimas y para ellas un sitio chiquito en mi corazón.

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