Todos, hombres y mujeres llegaremos a ser ancianos si no nos morimos antes, es de cajón. El tema tiene mucho por analizar y me preocupa profundamente, el trato que reciben la mayoría de nuestros mayores es, por desgracia, poco edificante pero quiero ir por partes.

   Las antiguas culturas, la de los mal llamados “salvajes” trataban de forma exquisita a los más viejos de su tribu, pertenecían a unos consejos de sabios donde su palabra era ley y desde su experiencia guíaban a los más jóvenes que no vascilaban en acudir a ellos para que les enseñara el conocimiento adquirido a lo largo de los años, hoy en día aún existen algunas etnias donde el anciano es tratado con infínito amor hasta su fallecimiento y hasta hace unos años en nuestra cultura,los abuelos eran símbolo de patríarcado, el mejor bocado era para ellos, se les dejaba el mando de la casa y presidían la mesa familiar.

Nosotros, no todos claro, pasamos olímpicamente de ellos y si no los aparcamos en una residencia, su opinión es casi nula dentro del nucleo familiar. ¿Cuántas veces se ha oido l@s niet@s decir que l@s abuelos chochean?  Mientras ellos son útiles para cuidar de nuestros hijos cuando trabajamos para permitirnos lujos la mayoría inútiles, todo va sobre ruedas pero cuando su avanzada edad les impide cumplir con sus ¿obligaciones? la cosa cambia drásticamente, si nos hace falta su pensión los aguantamos en casa y sino se quedan solos en su piso o ingresan en un centro especializado sin pedirles su opinión.

La soledad de los ancianos en las capitales es terrorífica, muchos viven con muy pocos ingresos, en pisos donde no hay ascensor lo que les impide bajar a la calle, no exagero, lo he visto y vivido, he conocido a personas  mayores que no hablaban con nadie en muchos días y que cuando recibían mi visita se deshacían en alegre agradecimiento y lo que más me indignaba era que los abandonados siempre encontraban palabras de perdón para sus hijos “es que está demasiado ocupad@”.  ¿La excusa de “los ocupados”? sencilla y llanamente “no tenemos tiempo”, sin pensar que con este comportamiento sus propios hijos harán lo mismo el día de mañana. ¿Es que se necesita tiempo para dar unos momentos de ternura y amor, para conversar un poco, para dar un abrazo? O sino, los hijos ingresan a sus padres en una residencia con la gran excusa : “oh, están mejor atendidos y no les falta de nada”  ¿No se han parado sólo un minuto en pensar lo que significa sacar de su casa donde han vivido casi toda su vida y llena de recuerdos a unas personas en un sitio extraño hasta que, como se dice vulgarmente “salgan con los pies por delante”?  claro, y por más inri vuelve como excusa para no ir a visitarlos la eterna frase “no tenemos tiempo”.

“Respetarás a tu padre y a tu madre” o “no sólo de pan vive el hombre”, dos frases repetidas hasta la saciedad y muy pocas veces puestas en práctica, un matrimonio puede criar a varios hijos, entonces ¿porqué varios hijos no pueden arreglarse y cuidar de sus padres?

 Los ancianos tienden a retroceder y adquieren un comportamiento infantil, no siempre es fácil convivir con ellos pero algún día cercano faltarán ¿y podremos dormir con la consciencia limpia? Las cosas se hacen en vida, de poco sirven los remordimientos estériles, lo que se hizo hecho está.

No ocurre en todas las familias, muchas se dedican con amor a sus padres y a veces están mejor en un centro donde se les puede dar los cuidados requeridos  recibiendo las visitas de sus seres queridos, además ahora hay mucha ayuda a domicilio donde se les trae la comida y se les mantienen en la hígiene necesaria. Incluso muchas personas los pueden cuidar de noche a cambio de una habitación. En definitiva no hay excusa,

Amigos, como ya dije antes  todos llegaremos a mayores y no nos gustaría sentirnos como algo viejo e inútil, merecemos todos los seres  un respeto, de niño, adulto y viejo, no hagamos que la vida nos haga pagar nuestra falta de humanidad, miremos el mundo de los ancianos como algo hermoso, ellos ya lo han dado todo, démosles lo que tenemos aún a ellos que les queda tan poquito, sin reservas aunque sea sólo un poco de nuestro precioso tiempo.

Un abrazo.                                                                                                                                        

 

Anuncios